- Escójalo duro al tacto, “apretado”, sin cortaduras u golpes, pesado para su tamaño y de buen color.
- Guárdelo en la gaveta del refrigerador.
- Para utilizarlo, lávelo bien y elimine las hojas marchitas externas.
- Prepárelo crudo en ensaladas, mezclado con repollo blanco y zanahoria. Es delicioso cocinado y mezclado con manzana o con trocitos de salchicha y un toque de vinagre, azúcar, sal y clavo de olor.
- El repollo morado posee propiedades protectoras del cáncer, es bajo en calorías y contiene una cantidad elevada de vitamina C, de vitamina B-6 y de fibra.
|