Nombre científico: Beta vulgaris - Escójalas duras, lisas, sin rupturas y con sus hojas firmes de color verde intenso.
- Guárdelas en la gaveta del refrigerador por no más de 5 días.
- Lávelas con cuidado, para no estropearlas, y cocínelas con cáscara, para evitar la pérdida excesiva del pigmento que le da su color. Después de cocinadas, póngalas ligeramente bajo el chorro de agua para poder desprender fácilmente la piel.
- El tiempo de cocción depende del tamaño de la remolacha, y oscila entre los 30 y los 60 minutos. Este lapso se acorta bastante con la olla de presión.
- Se pueden preparar crudas o cocinadas, en conserva o en vinagre. Prepárelas en ensaladas, sopa crema, guarniciones, salsas, frescos.
- Son una excelente fuente de ácido fólico, que ayuda a prevenir la depresión y la fatiga; de magnesio y potasio, importantes para regular la presión sanguínea; y de fibra. Protegen de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer. Ideales para deportistas, estudiantes y adultos mayores.
- Originalmente, la remolacha se cultivaba por sus hojas, las cuales son comestibles y fuente muy importante de calcio, hierro, vitamina C y vitamina A. Prepárelas en guisos, sopas, picadillos y tortas de huevo.
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