- Escójala bien fresca, de buen tamaño, cerrada.
- Almacénela en refrigeración, dentro de una bolsa plástica limpia, seca, sin aire y cerrada.
- La puede comer cruda, en ensaladas, o cocinada en comida tipo oriental, guisos, arroces, con huevo y otras formas.
- Es un alimento muy bajo en calorías y que tiene una cantidad apreciable de ácido fólico, de vitamina C y de fibra.
- Es familia del repollo, y como tal protege contra el cáncer.
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